12 febrero 2008

Entrevista con Dios


Con mi título de periodista recién obtenido, decidí realizar una gran entrevista, y mi deseo fue concedido permitiéndoseme una reunión con Dios.

- Pasa, -me dijo Dios- ¿así que quieres entrevistarme?

- Bueno, -le conteste- si tienes tiempo...


Se sonríe por entre la barba y dice:


- Mi tiempo se llama Eternidad y alcanza para todo; ¿Qué preguntas quieres hacerme?

- Ninguna nueva, ni difícil para Ti: ¿Qué es lo que más te sorprende de los hombres?


- Y dijo:


· Que se aburren de ser niños, apurados por crecer, y luego suspiran por regresar a ser niños.

· Que primero pierden la salud para tener dinero y enseguida pierden el dinero para recuperar la salud.

· Que por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su hora actual, con lo que no viven el presente ni el futuro.

· Que viven como si no fueran a morirse, y se mueren como si no hubieran vivido.


- Y pensar que Yo... Con los ojos llenos de lágrimas y la voz entrecortada, dejó de hablar. Sus manos toman fuertemente las mías y seguimos en silencio. Después de un largo tiempo y para romper aquel horrible silencio, le dije:


- ¿Me dejas hacerte otra pregunta?


No me respondió con palabras, sino sólo con su tierna mirada.


- Como Padre, ¿qué es lo que le pedirías a tus hijos?


· Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame. Lo que si pueden hacer es dejarse amar.

· Que aprendan que lleva años construir una confianza y sólo segundos destruirla.

· Que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino a quién tienen en sus vidas.

· Que aprendan que no es bueno compararse con los demás, pues siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.


· Que rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita.

· Que aprendan que deben controlar sus actitudes, o sus actitudes los controlarán.

· Que basta unos pocos segundos para construir heridas profundas en las personas que amamos, y que pueden tardar muchos años en ser sanadas.

· Que aprendan que perdonar se aprende practicando.


· Que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no saben cómo demostrarlo.

· Que aprendan que el dinero lo compra todo menos la felicidad.

· Que a veces, cuando están molestos tienen derecho a estarlo, pero eso no les da derecho a molestar a los que los rodean.

· Que los grandes sueños no requieren de grandes alas, sino de un tren de aterrizaje para lograrlos.


· Que los amigos de verdad son tan escasos, que quien ha encontrado uno ha encontrado un verdadero tesoro.

· Que no siempre es suficiente ser perdonado por otros, algunas veces deben perdonarse a sí mismos.

· Que aprendan que son dueños de lo que callan y esclavos de lo que dicen.

· Que de lo que siembran, cosechan. Si siembran chismes, cosecharán intrigas; si siembran amor, cosecharán felicidad.


· Que aprendan que la verdadera felicidad no es lograr sus metas, sino aprender a ser felices con lo que tienen.

· Que aprendan que la felicidad no es cuestión de suerte, sino producto de sus decisiones. Ellos deciden ser felices con lo que son y tienen, o morir de envidia y celos por lo que les falta y carecen.

· Que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente.

· Que sin importar las consecuencias, aquellos que son honestos consigo mismos llegan lejos en la vida.

· Que a pesar de que piensen que no tienen nada más que dar, cuando un amigo llora con ellos, encuentra la fortaleza para vencer sus dolores.


· Que retener a la fuerza a las personas que aman, las aleja más rápidamente de ellos; y el dejarlas ir, las deja para siempre a su lado.
· Que a pesar de que la palabra amor pueda tener muchos significados distintos, pierde valor cuando es usada en exceso.
· Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos; el querer lo exige todo, el amar lo entrega todo.

· Que nunca harán nada tan grande para que Dios los ame más, ni nada tan malo para que no los ame, simplemente los amo, a pesar de sus conductas.

2 comentarios:

M@R dijo...

hola,,,
te dire como dice mi madre,,,
los pantalones de DIOS no le quedan buenos a nadie mas,,,,
DIOS nos amara siempre,,,
GRACIAS,,,
un abrazo,,,

JayJa dijo...

Yo, poco puedo decir, quisiera decir tanto... qué digo:

Si me caigo, si me resbalo, sólo espero que Dios me ayude a levantarme... Y si es demasiado para mis ojos, podré cerrarlos, al fin que sólo necesito sentir que existo y que amo...

gracias por escritos tan bellos...