16 julio 2011

Reacción en cadena



Con esta sencilla fórmula es posible contribuir a la transformación de la tierra en un planeta de amor, un planeta sagrado, en muy poco tiempo.

Todo lo que se te pide es que escojas a dos personas con las que tengas resentimiento derivado de algún conflicto, reciente o antiguo.
Por lo que creas que te fue hecho, por diferencias en la forma de pensar de ambos, por actitudes que percibes, etc..
Y acércate a ellas, explícales la razón de tu distancia o hazlo en tu interior en silencio, pero "PERDONALAS" o perdónate que es lo mismo.
Verdaderamente perdona, de corazón, y deja atrás los resentimientos.
¡Que los milagros remplacen tus resentimientos!
No los justifiques con ilusorios recuerdos de un pasado, que además ya pasó.
Recupera el presente, el aquí y el ahora.

Demuestrales que las perdonas, que las amas.
A tus padres, tus hijos, algún familiar cercano o lejano, algún compañero, etc..

Cuando esas dos personas noten el cambio en tu actitud, y te lo expresen de alguna forma, diles que fue producto de un cambio en tu percepción, un acto de perdón, en fin un milagro, y pídeles que a su vez cada uno de ellos escoja a dos personas, las perdone, y que estas a su vez hagan lo mismo.

Y recuerda que además de las personas con las que tienes contacto, que pueden multiplicar este efecto en cadena, también puedes liberarte del pasado perdonando a aquellos que parecen ya no estar contigo, separados por las ilusiones de la distancia, el tiempo e incluso la muerte.


Si crees que no tienes nada que perdonar, entonces haz algo por dos personas, y pide a cada una que hagan a su vez lo mismo por otras dos.


La clave esta en dar al menos a dos personas y pedir a cada una que a su vez lo haga al menos por otras dos.