Acrecentad vuestra luz, es el combustible más precioso que tenéis para vivir el tiempo que se os ha dado.
Ella os permitirá hacer vuestro viaje hasta el lugar donde se os espera. No la desperdiciéis, pues, inútilmente, podría ser que no pudieseis llegar cuando ya vuestro destino estuviese a la vista.
Sabed que lo que os puede hacer inmortales os puede hacer también mortales, todo depende del uso que hagáis de ello.
Cuidad con esmero la preciosa esencia que sois, os aguarda la recompensa más maravillosa que sois capaces de imaginar.
Elaboración artesanal de un oleato
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Hacer un oleato no es complicado, aunque si queremos obtener un producto de
primera calidad es importante tener en cuenta la época en la que
recolectamos l...
Hace 6 años