He sentido la necesidad de escribir este post para explicar lo que siento acerca de los premios que vemos se dan en el mundo de la blogosfera.
Por suerte o por desgracia estamos sumergidos en el mundo de la dualidad, en el que es imposible estar solo en un lado. Así pues, no podemos estar siempre despiertos, saciados, alegres o tristes. Los estados que experimentamos son posibles porque, en sí mismos, son el espejo de la contra parte, y vemos que en el mundo en el que nos movemos, hay un movimiento, un cambio, una transformación, una mutación y una transmutación constante. Es la ley de la vida. Unos estados suceden a otros. Tratar de vivir esos cambios sin apegarse a ellos es una ardua labor que nos puede conducir a la ansiada unidad.
Desde que abrí los blogs me di cuenta que de vez en cuando la gente se daba premios, y era algo que me llamó mucho la atención. No quise entrar en ese juego de recibir y tener que dar, según las normas que operan, y quise mantener una independencia de criterio no sujeta al juicio –favorable o no- de terceros, por eso decidí, cuando me ofrecieron un premio por primera vez, agradecerlo personalmente y ponerlo –como yo digo- en mi corazón en vez de en el blog.
Con el paso del tiempo, personas que siento me aprecian de verdad, me han obsequiado con algunos premios que nunca he puesto a la vista, y el otro día, leyendo un post de un blog amigo, me llegó la alegría de una persona que sentía que un regalo que había hecho era bien acogido. En ese sentido, pensé, ¿no estaré mostrándome un poco desagradecido? Yo sé que no, pero pensé que no me costaba nada agradecer públicamente ese gesto hecho con amor y recibido por mí de la misma manera.
Por este motivo, y tratando siempre de hacer y escribir lo que siento sin estar sujeto al gusto de nadie, sino con la intención de compartir libremente mis opiniones y sentires con quien así lo quiera, escribo este post y pongo en la imagen los premios recibidos de estas personas que viven tras sus letras y expresan de corazón su sentir, a quienes aprovecho la ocasión para reiterarles mi amistad y respeto y agradecerles el suyo.
Los amigos que han tenido este bello gesto con Siguiendo la Vía son los siguientes:
m@r : entre mar y cielo ……… amiga en la distancia, mujer entera, corazón de fuego, alma de poeta, vividora del amor…
Yudith : mios tuyos nuestros ……… amiga, buscadora espiritual, ser inquieto que hace desde su lugar y da lo mejor de sí misma en todo
Gracias a todos vosotros, a los que me habéis hecho ese regalo y a los que me regaláis leyéndome y comentándome, todo es bien recibido cuando se hace con amor. Yo os doy a todos vosotros el premio de mi cariño y agradecimiento, y solo deseo que este pequeño mundo que compartimos en los blogs contribuya un poquito a mejorar la vida de cada día, en cada persona, cada hogar, cada país, en la tierra entera, que nuestras letras sean letras vivas y sentidas que muevan los corazones de quienes las lean y contribuyan un poquito a cambiar esta realidad que estamos viviendo en el planeta.
Somos seres privilegiados, ¡podríamos hacer de esta vida algo tan hermoso! Ese sería el mejor premio para todos.
Gracias…






